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Taller para Parejas
Artículos de interés |
La Comunicación y la Incomunicación en el Matrimonio
Quienes estamos interesados en verdaderamente encontrar soluciones a este problema, estamos tratando de ahondar en las causas de la gran cantidad de separaciones y sobre todo de que haya tantas separaciones tempranas hoy en día. El matrimonio está bajo el ataque de aquellos que han convertido en ídolos al poder, la riqueza y el sexo como fundamentos de la existencia humana. Un ejempplo son los medios de comunicación que con sus mensajes contribuyen a propagar el divorcio, la infidelidad, el aborto, el amor libre y la promiscuidad. A través de esas fuerzas externas hemos estado recibiendo el mensaje de que todas estas conductas son normales, aceptables y esperadas. Por lo tanto, es lógico que la mayoría de las parejas, lleguen al matrimonio con la idea de: "Si no me va bien, me divorcio". Además de todas estas influencias externas, también hemos encontrado que la falta de COMUNICACION esta incidiendo con mucha fuerza. La comunicación es el fundamento de toda la vida social. Si los esposos no se comunican, forzosamente en la pareja deja de haber relación. El noviazgo es una epoca de intenso romance que indudablemente favorece la comunicación tanto verbal como no verbal. A los enamorados les atrae TODO del ser amado y no les disgusta NADA del otro. Esta falta de objetividad crea falsas expectativas en los novios y es la que causa al llegar al matrimonio, las crisis más grandes en la comunicación. Porque al llegar al matrimonio, se dan cuenta que la realidad es otra. Ni uno ni otro son tan virtuosos como para decir "Todo me gusta de él o ella" o "Nada me molesta". Cuando empieza el botón que falta en la camisa, la llegada tarde, la ropa tirada, el mal genio, las deudas, los amigos que molestan, las peleas con la familia, todo empieza a cambiar. La comunicación empieza a descender de nivel. Empiezan a fastidiarse por todo. Ya no nos atrae NADA de la pareja y nos molesta TODO. ¿En dónde se rompió el hilo que los mantenía unidos? En la mala comunicación que tienen. No se le reconocen al otro sus propios valores y no se buscan los momentos oportunos para decir las cosas. En lugar de una comunicación respetuosa, abierta y transparente, se presentan las agresiones. Se acaba la paz del hogar y la comunicación que quedaba. Las relaciones familiares se deterioran al no decirse las cosas con amor, al no saber interpretar lo que el otro quiere decir, al tratar de cambiar al otro a como de lugar para hacer realidad las expectativas que se llevaban al matrimonio, al asumir actitudes defensivas, y al no sentirse aceptados. Surgen a veces reconciliaciones poco duraderas, porque se vuelve a caer en los mismos errores. Aparece la crítica continua y el lenguaje absoluto: "Tu NUNCA me ayudas" ,"Tu SIEMPRE dejas la ropa tirada". A esto se añade que ha desaparecido el detalle amoroso, la caricia tierna, el "te amo". Esto, por lo general, cuando no conduce a una crisis total o a un rompimiento definitivo, puede acomodar a la pareja en una falsa tolerancia nada saludable para la relación. Decimos, nada saludable, porque lleva a que cada uno viva su vida independiente, alejándose de la verdadera realidad del matrimonio. Cada quien cierra su corazón y ni siquiera sacan un minuto para hablar de los dos. Lograr una buena comunicación no es fácil, es un arte que se debe practicar continuamente para desarrollarlo en toda su plenitud y sacar el mejor provecho de el. La comunicación es ante todo una actitud de apertura al otro, que implica disponibilidad generosa para compartir, es decir dar y recibir. En este dar y recibir, escuchar es el 90% de la comunicación, porque todos necesitamos desesperadamente que se nos escuche. Si quieres aprender nuevas maneras de comunicarte con tu pareja, regálense un día en Renovación Conyugal. |